Después de hablar de todos los tipos de caza habidos y por haber, nunca nos habíamos detenido a escribir algo sobre una de las modalidades de caza más antiguas que se conocen: la caza con arco. En realidad ni siquiera nos habíamos planteado hablar de ello. Todos los cazadores han oído hablar de ella, pero este tipo de caza no es para nada conocido. De todas formas, como muchos deportes alternativos, la caza con arco va en aumento.
La caza con arco es una caza verdaderamente técnica, estudiada, y requiere de un sigilo fuera de serie. La modalidad con arco se conoce, básicamente, por la caza de piezas de gran tamaño, también conocida como caza mayor, pero no es así. Lo cierto es que el arco también se usa para cazar piezas de menor tamaño, aunque esto dificulta mucho más dar en el blanco. Las especies más habituales con las que se practica la caza con arco son: el ciervo, el jabalí y el corzo.
Como comentábamos, la caza menor se complica bastante, pero también se cazan con arco conejos, liebres, zorros, el faisanes o perdices.
La dificultad de esta modalidad es enorme, y tiene mucho mérito. A parte del del alcance del tiro, que es mucho menor, hay que tener en cuenta que el arma es mucho más aparatosa que un arma de fuego, y por encima de todo, que la técnica tiene un papel mucho más importante que la voluntad.
Un reto para aquellos cazadores que gustan de probar cosas nuevas y, que sin duda, debe proporcionar una gran satisfacción una vez abatida la presa dada su complicación.

Caza con arco. Foto por bingregory, bajo licencia C.C.




